Autor: expomark

El turismo espacial, los primeros pasos

El turismo espacial forma parte del turismo de aventura más que el de placer, al menos ahora al principio, pero seguirá expandiéndose a medida que económicamente sea más accesible. Sin embargo, la realización de esta enorme expansión prevista dependerá en gran medida de la seguridad de los sistemas de transporte espacial. Subir al espacio no es fácil y, además, implica un coste considerable.

Vaya por delante que no existe un sistema regulatorio internacional detallado y uniforme (que incluya normas técnicas) para garantizar su seguridad y eficiencia operativa, y para definir y asegurar la estandarización de sus operaciones, desde la salida de un puerto espacial, pasando por una certificación médica, el transporte, la estancia y el regreso atravesando la atmósfera terrestre. También es necesaria una legislación para determinar responsabilidades derivadas de un fallo técnico o de la propia operación en el transporte y la estancia. Cuando la integridad de seres humanos está en juego hace falta pensar en todo acontecimiento posible para evitar futuros problemas.

Sin embargo, el turismo espacial está ya aquí y ha llegado para quedarse.

“Fue en 2001, cuando por primera vez un civil considerado como el primer turista espacial pasó ocho días en la Estación Internacional (ISS)”

El negocio

El turismo espacial es un nicho de negocio que ha aparecido hace unos años y que, no sin esfuerzo, ha derivado en lo que ahora vemos como turismo para millonarios. Es quizá un paso que ha habido que dar antes de que el turismo espacial sea una realidad al alcance de mucha gente. Las previsiones determinan que este segmento es el más prometedor del turismo de lujo, un mercado global potencial de más de 10.000 millones de dólares.

Esta nueva industria busca brindar a los turistas la capacidad de convertirse en astronautas y experimentar los viajes espaciales con fines recreativos, de ocio o comerciales. Dado que el turismo espacial es extremadamente caro, se trata de un segmento muy pequeño de consumidores que pueden y desean comprar una experiencia espacial.

Es previsible que todos estos esfuerzos sean la piedra angular sobre la que se desarrolle una futura industria que fabrique vehículos y alojamientos turísticos y que consiga una rentabilidad para llevar a miles de personas a unos precios más asequibles, a acercarse e incluso sobrepasar los 100 kilómetros de altura desde la Tierra a la correspondiente velocidad orbital, lo que se considera la línea de Kármán, como frontera entre la atmósfera y el espacio.

Los inicios

Desde hace más de treinta años se viene hablando del turismo espacial y fue en 2001, cuando por primera vez, un civil considerado como el primer turista espacial, pasó ocho días en la Estación Espacial Internacional (ISS). Primero surgieron proyectos de vuelos suborbitales en cazas modificados para llevar varios pasajeros. Después se diseñaron proyectos para crear hoteles con las etapas vacías de combustible de los lanzadores de satélites que quedan orbitando durante un largo tiempo. Estas se unirían en el espacio y se les dotaría de maniobrabilidad para mantenerlas en órbita. Sin embargo, ninguna de estas iniciativas ha sido llevada a la práctica, tanto en su desarrollo como en su financiación.

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Con el tiempo aparecieron otras iniciativas entre las que destaca la de la empresa Bigelow, fundada por un magnate hotelero que basa su diseño es módulos expandibles. El módulo se lanza al espacio plegado y, una vez allí, se expande hasta alcanzar su tamaño definitivo. Varios módulos servirían para crear el ‘hotel en el espacio’. De momento ha sido la que ha llegado más lejos pues ha puesto en órbita dos prototipos en 2006 y 2007. Posteriormente, puso en órbita el Módulo de Actividad Expandible de Bigelow (BEAM) que se convirtió en el primer módulo expandible en llegar a la Estación Espacial Internacional en 2016. Su dependencia de los costes de los lanzadores ha ralentizado su actividad desde entonces.

Otros más han surgido en el camino sin mucha suerte, financiación o factibilidad. Sin embargo todo ello ha contribuido a echar a andar la bola de nieve que nos ha llevado a los albores de una posible industria turística espacial en toda regla.

Tipos de turismo espacial

Como en la superficie terrestre, el turismo no deja de tener distintas modalidades y precios, ya sea un crucero de placer o una aventura de alto riesgo. Todo depende de cuánto quieras que te suba la adrenalina y el precio que estés dispuesto a pagar.

Hasta la fecha, podemos decir que hay cuatro tipos de turismo espacial:

  • Vuelos de aviones de combate a gran altitud
  • Vuelos atmosféricos de gravedad cero
  • Vuelos suborbitales de corta duración
  • Viajes orbitales de mayor duración al espacio

Vuelos de aviones de combate a gran altitud

Una opción actual para los turistas espaciales es ser llevados a la estratosfera en un avión de combate supersónico y puede alcanzar una altitud de 20-22 km. A esa altura, la estratosfera, se puede ver la curvatura de la Tierra, el cielo está oscuro y es posible ver el espacio. Como parte de esta experiencia de viaje espacial, los turistas también tienen la oportunidad de controlar la aeronave y hay una serie de maniobras acrobáticas que realiza un piloto experimentado. Estos vuelos permiten una velocidad de ascenso de 330 m/s y una velocidad máxima de Mach 2,25 (2390 km/h). Se puede conseguir por unos 15.000 a 20.000 euros.

Vuelos atmosféricos de gravedad cero

A través de vuelos parabólicos con un avión se puede conseguir la sensación de ingravidez. A medida que el avión sube y se estabiliza, pasa por encima del arco de la parábola, la fuerza centrífuga ejercida sobre el avión y todo lo que contiene cancela la fuerza gravitacional que tira hacia abajo. En este punto, los pasajeros experimentan la microgravedad, pudiendo sentir como si estuvieras ingrávido porque solo están presentes fuerzas gravitacionales insignificantes. La sensación de ingravidez dura unos 30 segundos durante el descenso. Debido a que el avión protege a los pasajeros de la corriente de aire, pueden experimentar una caída libre sin la interferencia de la resistencia del aire. Su precio ronda los 5.000 euros.

Vuelos suborbitales de corta duración

Un vuelo suborbital es el realizado a 100 km de altura o más, pero durante el cual no se circunvala la Tierra en su totalidad. Recientemente se han realizado vuelos suborbitales de turismo espacial desde los puertos espaciales de Virgin Galactic y Blue Origin en los que se puede experimentar la ingravidez durante unos pocos minutos a la vez que se puede observar la atmósfera terrestre. Esto abre la puerta a viajes suborbitales regulares para un mayor público, que podría llegar a ser realidad en los próximos 10 años con un precio de billete medianamente asequible, que podría ir disminuyendo hasta los 20.000€.

Viajes orbitales de mayor duración al espacio

Recientemente hemos visto cómo cuatro turistas espaciales de la misión Inspiration4 permanecían tres días en órbita en donde realizaron experimentos científicos, algo más que una experiencia de tan solo unos pocos minutos.

Dennis Tito

Sin embargo, lo más cercano a un viaje turístico al espacio ha sido el vuelo del magnate norteamericano y ex ingeniero de la NASA Dennis Tito considerado el primer turista espacial. El primer ser humano en viajar al espacio únicamente por placer y previo pago de 20 millones de dólares, llegó a la ISS el 30 de abril de 2001. En la ISS manejó el sistema de comunicaciones y verificó el equipo de energía del módulo ruso, además de sacar fotos, tomar películas caseras y mirar mucho por las escotillas, todo lo que se espera de un turista. Sus palabras al volver el 6 de mayo fueron: “acabo de regresar del paraíso”. Le siguieron otras cuatro personas que utilizaron la misma modalidad de vuelo a la ISS para un viaje de larga duración.

“Acabo de regresar del paraíso”

Motivaciones del turismo espacial

Los testimonios de los pocos astronautas que habían salido a la órbita terrestre hasta hace apenas unos 10 años sacudieron el árbol de la curiosidad humana. El negocio era obvio y con los años ha ido mejorando sus expectativas de convertirse en algo real. Los altos costes sujetaron las riendas de este caballo durante largo tiempo, pero poco a poco y gracias a las iniciativas privadas se ha podido llegar a este punto en que estamos. Hoy esa realidad se ve más cercana. Al igual que vemos cómo se multiplica de forma exponencial la cantidad de satélites en órbita debido a la aparición de las constelaciones de Internet, también somos testigos de cómo incrementa rápidamente el número de astronautas que salen de la atmósfera terrestre.

Los factores que motivan esta fiebre del turismo espacial y que han impulsado la aparición de todas estas iniciativas son:

  • Visión de la tierra desde el espacio
  • Experiencia de la ingravidez
  • Experiencia de alta velocidad
  • Experiencia inusual
  • Contribución científica

La experiencia de la ingravidez

Esta actividad turística única consiste en utilizar un avión comercial especialmente modificado en el que pilotos entrenados realizan maniobras parabólicas. Estos vuelos ofrecen una oportunidad de sentir la ‘ingravidez’ sin ir al espacio, las aeronaves están modificadas con cabinas acolchadas para evitar lesiones durante los vuelos en ingravidez. La Agencia Espacial Europea también realiza estos vuelos para hacer ensayos de instrumentos y cargas de pago que posteriormente se llevarán a la Estación Espacial Internacional, como es el caso de CIMON.

Estación espacial

La experiencia de alta velocidad

Otro factor motivacional para salir al espacio es, sin duda, la alta velocidad. Para salir a la órbita terrestre hay que alcanzar la velocidad de escape de unos 11 kilómetros por segundo (40.280 km/h). Sin alcanzar esta velocidad no se puede vencer la atracción de la Tierra. Experimentar la velocidad y el ruido durante el despegue de un cohete lanzador es un momento crítico en la vida de un satélite y ha de estar diseñado para ello; con más razón hay que redoblar la seguridad a la hora de enviar a un humano al espacio. En un futuro turismo espacial los exámenes médicos serán un factor determinante.

Una experiencia inusual

El paracaidismo, el puenting, kitesurf o vuelo con traje de viento son aventuras de alto riesgo que se buscan para salir de la rutina diaria y elevar los niveles de adrenalina. Experimentar algo nuevo que llene nuestras vidas de emoción nos da la clave para que, salir al espacio sea una de las experiencias favoritas en el futuro, siempre y cuando sea económicamente asequible.

Contribución científica

Finalmente, como ya mencionamos, los vuelos de gravedad cero en aviones se utilizan para estudiar y validar cargar útiles que irán al espacio. Pero el turismo espacial podría llegar aún más lejos. Solamente de la ingente información de datos sobre comportamiento humano y su salud en el entorno espacial se podrán extraer conclusiones muy interesantes para una futura colonización de la Luna o Marte.

“Nos sobrecoge la idea de ser tan pequeños y de que no podemos estar solos en ese universo.”

Previsiones de futuro

Astronauta

La carrera por los viajes comerciales no ha hecho más que empezar. Tres empresas estadounidenses han anunciado un proyecto para construir la que sería la primera estación espacial privada de la Humanidad con el objetivo de hacer investigaciones científicas y de acoger turistas. La estación se llamará Starlab y se espera que esté operativa para 2027.

Por otro lado, estamos presenciando ya muchos proyectos destinados a colonizar la Luna. Para conseguirlo hay que construir una nueva estación espacial en órbita lunar llamada GATEWAY. Sería el trampolín necesario para crear establecimientos humanos en la superficie lunar y, por qué no, a Marte algún día. Obviamente, tendría un coste enorme y la colaboración internacional que la sufrague no quiere seguir pagando la otra ‘casa’, la ISS. De hecho se habla de la terminación de la ISS antes de 2030. Es una infraestructura que está allí y que se podría seguir utilizando como solución a la creciente demanda de turistas espaciales.

Lógicamente habría que solucionar antes muchos problemas, entre ellos el envejecimiento estructural, quién se hace cargo de los costes de mantenerla, quién la operaría, la implementación de una regulación, etc. Ha costado bastante dinero y esfuerzo como para desmantelarla y dejar morir esa gran aventura que tanto ha representado para el ser humano y su conocimiento. Seguro que si las perspectivas de negocio son interesantes, surgirán inversores.

En esta incipiente etapa de normalización del turismo espacial, es entendible la contraposición de opiniones al respecto. Son muchos aspectos interrelacionados para tener en cuenta, y hay criterios objetivos y fundamentados para posicionarse tanto a favor como en contra. No puede ser de otra manera. Lo que al menos deberíamos esperar y desear es que cale de forma significativa en el ser humano la necesidad de proteger el planeta, y nos ayude a tomar consciencia global e internacional, de la fragilidad de nuestro planeta Tierra, tan maravilloso como vulnerable y, por el momento, único planeta compatible con la vida del ser humano.

Con seguridad, otras opciones irán surgiendo de la imaginación y la voluntad de conquistar el espacio. El turismo espacial es quizá el último ‘beneficio’ que le quede por brindarnos.

Astronauta

Un turismo rodeado de polémica

La irrupción del turismo espacial ha estado rodeada de polémica, en gran medida por su carácter exclusivo, por los ingentes recursos que se necesitan. En esta incipiente etapa de normalización del turismo espacial es entendible la contraposición de opiniones al respecto. Hay muchos aspectos interrelacionados que se deben tener en cuenta, con criterios objetivos y fundamentados para posicionarse tanto a favor como en contra. Lo que al menos deberíamos esperar y desear es que cale de forma significativa en el ser humano la necesidad de proteger el planeta, y que esta polémica nos ayude a tomar conciencia global de su fragilidad, tan maravilloso como vulnerable y, por el momento, único planeta compatible con la vida del ser humano. No hay Planeta B.

Airbus desarrollará el sistema de gestión y distribución de energía para el módulo clave de Lunar Gateway

Habilitará el futuro puesto avanzado habitacional y logístico (HALO) que prestará servicios a los astronautas en su camino a la Luna

Airbus Crisa, una compañía filial de Airbus, ha firmado un contrato para el desarrollo del sistema de Gestión y Distribución de Energía (PMAD) para el puesto de habitabilidad y logística (HALO) con Northrop Grumman.

Airbus Crisa es una empresa española fundada en 1985 para diseñar y fabricar equipos electrónicos y software para aplicaciones espaciales y proyectos de ingeniería para estaciones terrestres. Está totalmente integrado en Airbus Defence and Space.

La nueva estación Lunar Gateway, cuyo lanzamiento está previsto para 2024, contará inicialmente con dos módulos y se ampliará en años sucesivos a cinco. La estación está destinada a servir de laboratorio espacial, así como de puesto logístico intermedio para futuros viajes a la superficie de la Luna y a Marte. Los dos módulos iniciales se denominan PPE y HALO. PPE (Power and Propulsion Element) cuenta con paneles solares que alimentan la estación y propulsores que le permiten mantener una órbita estable alrededor de la Luna. HALO es el módulo habitacional y logístico donde vivirán los astronautas durante los 40 días que se estima durarán las primeras misiones.

“Este contrato, por valor de más de 50 millones de dólares, refleja nuestra capacidad para suministrar equipos espaciales altamente especializados a fabricantes de todo el mundo y es nuestra primera contribución a la estación orbital Lunar Gateway, que forma parte del programa Artemis de la NASA para regresar a la Luna “, dijo Fernando Gómez-Carpintero, CEO de Airbus Crisa. “Se trata de un paso emocionante, ya que Airbus Crisa está diseñando el PMAD para que se convierta en el sistema de gestión de energía modular estándar para todas las futuras estaciones espaciales y vehículos humanos. Hemos aportado una solución disruptiva, con un concepto arquitectónico nunca visto en el sector. Esto sienta las bases de un nuevo estándar internacional, situando a la empresa en la vanguardia del sector”.

El PMAD cuenta con cuatro unidades de potencia y gestionará la electricidad procedente de los paneles solares del Elemento de Potencia y Propulsión (PPE). Distribuirá la energía a los equipos de a bordo y al resto de la estación según sea necesario, garantizando siempre la seguridad de la tripulación a bordo. El PMAD alimentará el sistema de soporte vital, la iluminación interior, los sistemas de comunicación y los experimentos científicos. Garantizará que la batería de HALO se mantenga en niveles óptimos y esté lista para ser utilizada cuando los paneles no reciban suficiente luz solar. El PMAD también debe proporcionar energía a los vehículos visitantes cuando se acoplen.

Airbus Crisa es un actor internacional clave en los campos de la conversión de energía, el control digital y la gestión y distribución de energía para aplicaciones de satélites y lanzadores, gracias a la experiencia adquirida en las exigentes misiones de exploración de la ESA. Este contrato demuestra su gran potencial para suministrar productos de vuelo fiables a los fabricantes estadounidenses.

Cuenta atrás para el lanzamiento del telescopio espacial James Webb

A pesar de un incidente de última hora descubierto por los científicos de la NASA, el lanzamiento está programado para el día 22 de diciembre si nada más se interpone en su camino.

El telescopio espacial James Webb tendrá que esperar unos días más antes de subir a los cielos después de una liberación no planificada de la banda de sujeción durante los preparativos del lanzamiento. El despegue de James Webb ahora se ha retrasado del 18 al 22 de diciembre.

Según un nuevo comunicado de la NASA, durante las operaciones en la instalación en la Guayana Francesa, “los técnicos se estaban preparando para conectar el telescopio al adaptador del vehículo de lanzamiento, que se utiliza para integrar el James Webb con la etapa superior del cohete Ariane 5. De repente, la liberación no planificada de una abrazadera, que asegura a James Webb al adaptador del vehículo de lanzamiento, provocó una vibración en todo el telescopio”.

Este hecho podría haber desajustado los instrumentos, por lo que la NASA decidió realizar pruebas adicionales para asegurar su integridad.

Este no es el primer retraso que sufre el telescopio, que originalmente estaba planeado para lanzarse al espacio en el 2007, pues ha sufrido varios problemas originados por cuestiones de presupuesto, viabilidad, complicaciones en la integración de los componentes, o el más reciente por las afectaciones de la Covid-19.

La institución que ha liderado este proyecto, desde que fue ideado, ha sido la NASA, pero la Agencia Espacial Europea, ha sido, y es, una aliada muy valiosa. España, a través del Centro de Astrobiología (CAB, CSIC-INSTA), tiene una importante participación en esta misión ya que participa en dos de los cuatro instrumentos del James Webb.

El instrumento NIRSpec (Near Infrared Spectograph) es un espectrógrafo con una altísima sensibilidad que ha sido diseñado y construido por la ESA ayudada por las empresas españolas del sector aeroespacial que han desarrollado importantes componentes del instrumento, como es la electrónica de control, el sistema de cableado criogénico y la cubierta del sistema óptico.

El instrumento versátil MIRI (Mid-Infrared Instrument) es una cámara, coronógrafo y un espectrógrafo que observa radiación infrarroja media con una amplia gama de capacidades y que gracias a la participación española será de diez a cien veces más sensible y contará con una resolución angular de 6 a 8 veces superior que su predecesor.

A diferencia del telescopio espacial Hubble, que orbita a algo menos de 600 km sobre el nivel del mar, el telescopio James Webb permanecerá en una ubicación estacionaria de aproximadamente 1 500 000 km de nuestro planeta. Esta enorme distancia no permite llevar a cabo modificaciones y reparaciones a posteriori. James Webb es un instrumento científico extraordinariamente complejo que, además, va a ser sometido a un estrés extremo. Por lo que es imprescindible que no sea lanzado hasta que los técnicos estén convencidos de que todo va a ir bien.

Crucemos los dedos para que esta vez no haya más retrasos y este instrumento científico pueda por fin poner rumbo al espacio con un propósito muy ambicioso: ampliar sensiblemente nuestro conocimiento del Universo.

Airbus completa el segundo satélite oceánico Sentinel-6B

El satélite Copernicus cumple con las condiciones espaciales durante la campaña de pruebas

Airbus ha completado Sentinel-6B, el segundo satélite de vigilancia de los océanos del programa europeo Copernicus, y lo estará probando exhaustivamente durante los próximos seis meses para preparar su uso en el espacio.

La misión “Copernicus Sentinel-6” ya está realizando mediciones de alta precisión de la topografía de las superficies oceánicas a través del primero de los dos satélites, “Sentinel-6A”, lanzado en noviembre de 2020. Los dos satélites de la misión están construidos para medir la distancia a la superficie del mar con una precisión de unos pocos centímetros y cartografiarla a un ritmo de 10 días a lo largo de una misión de hasta siete años. Su objetivo es registrar los cambios en la altura de la superficie del mar, las variaciones del nivel del mar y analizar y observar las corrientes oceánicas. La observación precisa de los cambios de altura de la superficie del mar proporciona información sobre el nivel global del mar, la velocidad y dirección de las corrientes oceánicas y el calor almacenado en los océanos. Las mediciones -obtenidas desde 1.336 km por encima de la Tierra- son cruciales para la modelización de los océanos y la predicción del aumento del nivel del mar.

Esta información ayuda a los gobiernos e instituciones a establecer una protección eficaz de las regiones costeras. Los datos también son valiosos para las organizaciones de gestión de catástrofes y para las autoridades que llevan a cabo la planificación urbana, los planes de protección contra las inundaciones o la construcción de diques.

Debido al calentamiento global, el nivel del mar está subiendo actualmente una media de 3,3 milímetros al año, con consecuencias potencialmente dramáticas para los países con costas densamente pobladas.

Sentinel-6, que forma parte del programa europeo Copernicus, es también una colaboración internacional entre la ESA, la NASA, la NOAA y Eumetsat.

Primeras imágenes de BepiColombo de Mercurio

La misión BepiColombo de la ESA / JAXA ha capturado sus primeras vistas de su planeta de destino, Mercurio. Esta misión durará siete años y medio donde estudiará a fondo el planeta.

La sonda BepiColombo, bautizada así por el científico italiano Giuseppe Bepi Colombo (1920-1984), se encuentra hoy, después de tres años de viaje, a más de 100 millones de kilómetros de la Tierra para sobrevolar Mercurio a unos 198 kilómetros de altura. Lo volverá a hacer seis veces más hasta situarse en la órbita en 2025. Una vez lo haga desplegará un total de dos orbitadores científicos en órbitas complementarias.

El primero de los orbitadores es el Orbitador Planetario de Mercurio (MPO) dirigido por la agencia europea ESA. El segundo es el Orbitador Magnetosférico de Mercurio (MMO) de la agencia japonesa JAXA.

Ambos estudiarán características y particularidades de Mercurio como su campo magnético, su geología, los elementos volátiles que contiene o si hay o no agua.

Uno de los instrumentos más importantes del orbitador MPO, es un altímetro láser denominado Bela que permitirá elaborar el mapa más detallado de la superficie del planeta Mercurio y donde el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) ha participado.

Esta misión y su instrumental permiten estudiar un misterioso planeta difícil de explorar desde la Tierra por su posición con respecto a nuestro planeta y su proximidad al Sol.

Las imágenes se adquirieron a través de las cámaras de monitoreo de la sonda mientras pasaba en un sobrevuelo cercano por gravedad al planeta Mercurio y, aunque no serán las más relevantes, pero ya es posible identificar algunos cráteres de gran tamaño. Mercurio no tiene equivalente ya que su superficie es oscura en casi todas las partes y se formó por vastos flujos de lava hace miles de años. Estos flujos de lava llevan las cicatrices de los cráteres formados por asteroides y cometas que chocan contra la superficie a velocidades de decenas de kilómetros por segundo. Los suelos de algunos de los cráteres más antiguos y grandes han sido inundados por flujos de lava más jóvenes, y también hay más de un centenar de lugares donde las explosiones volcánicas han roto la superficie desde abajo.

La ESA elige a Airbus para la misión exoplanetaria Ariel

Ariel analizará la atmósfera de cientos de exoplanetas

Continuidad de CHEOPS, sinergias con la herencia de la misión Gaia

Contrato de 200 millones de euros con lanzamiento en 2029

La Agencia Espacial Europea (ESA) ha firmado un contrato con Airbus para la construcción de la misión Atmospheric Remote-sensing Infrared Exoplanet Large-survey (Ariel). Ariel es la cuarta misión de clase media del programa Cosmic Vision de la ESA.

Ariel estudiará la composición de los exoplanetas, cómo se formaron y cómo evolucionan, inspeccionando una muestra diversa de unos 1.000 planetas extrasolares en longitudes de onda visibles e infrarrojas. Es la primera misión dedicada a medir con precisión la composición química y las estructuras térmicas de los exoplanetas en tránsito. El contrato está valorado en unos 200 millones de euros.

“Airbus cuenta con una amplia experiencia en la dirección de misiones científicas pioneras, como JUICE, Gaia, Solar Orbiter, LISA Pathfinder y CHEOPS, en las que nos basamos para la última misión científica de la ESA, Ariel”, dijo Jean-Marc Nasr, responsable de Airbus Space Systems.

“En Airbus Toulouse, el mayor centro espacial de Europa, disponemos de todos los recursos, instalaciones y conocimientos para diseñar, fabricar e integrar las naves espaciales y apoyar activamente a la ESA en el desarrollo de la carga útil. Airbus Stevenage está plenamente integrado en el equipo principal para la ingeniería de la aviónica, la comunicación por radiofrecuencia y el diseño eléctrico de la plataforma, como se probó con éxito para el desarrollo de Gaia”.

Airbus liderará el consorcio industrial europeo con más de 60 contratos para la construcción del satélite y aportará su experiencia y apoyo a la ESA para el desarrollo del módulo de carga útil.

“Con este hito de la misión Ariel celebramos la continuación de la excelente relación con nuestros socios industriales para mantener a Europa en la vanguardia de la excelencia en el campo de la investigación de exoplanetas hasta bien entrada la próxima década y más allá”, dijo Günther Hasinger, Director de Ciencia de la ESA.

Se han identificado más de 5.000 exoplanetas desde la primera observación en 1995, pero se sabe poco sobre la composición química de sus atmósferas. Las misiones científicas espaciales existentes están proporcionando resultados sobre los exoplanetas (como CHEOPS, construida por Airbus para la ESA), pero Ariel será la primera misión dedicada al estudio de las atmósferas de un gran número de exoplanetas, incluyendo la determinación de los principales componentes atmosféricos y la caracterización de las nubes. Las observaciones de estos mundos permitirán conocer las primeras etapas de la formación planetaria y atmosférica, así como su posterior evolución, contribuyendo a su vez a la comprensión de nuestro propio Sistema Solar. Podrían ayudarnos a averiguar si hay vida en otros lugares de nuestro universo y si existe otro planeta como la Tierra.

La misión se centrará en los planetas cálidos y calientes, desde las supertierras hasta los gigantes gaseosos que orbitan cerca de sus estrellas madre, aprovechando sus atmósferas bien mezcladas para descifrar su composición en general.

Tras su lanzamiento, en 2029 con un lanzador Ariane 6, Ariel será inyectado en una trayectoria de transferencia directa al segundo punto de Lagrange (L2). Gracias a su diseño térmico y mecánico muy estable, la nave podrá realizar observaciones a largo plazo del mismo sistema planeta/estrella durante una duración de entre 10 horas hasta tres días. Su misión durará cuatro años, con una posible prórroga de al menos dos años.

Airbus fue el contratista principal de la misión CHEOPS de la ESA. Lanzada en diciembre de 2019, su objetivo es caracterizar los exoplanetas que orbitan alrededor de estrellas cercanas, observando planetas conocidos en el rango de tamaño entre la Tierra y Neptuno y midiendo con precisión sus radios para determinar la densidad y la composición.

El primer satélite Inmarsat-6 construido por Airbus se envía a Japón y está listo para su lanzamiento

Satélite de comunicaciones móviles de próxima generación con doble carga útil en banda L y Ka

Cambio radical en las posibilidades y la capacidad de los servicios de banda L de Inmarsat> El primer satélite Inmarsat-6, I-6 F1, construido por Airbus, ha sido enviado desde Toulouse a Tanegashima (Japón), listo para ser lanzado.

El satélite se lanzará en un vehículo de lanzamiento H-IIA construido por Mitsubishi Heavy Industries (MHI) en diciembre. Inmarsat-6 F1 se basa en la plataforma ultrafiable Eurostar E3000 de Airbus y será el 54º Eurostar E3000 lanzado. Será el quinto Eurostar en órbita equipado con propulsión eléctrica para la elevación de la órbita, reforzando la posición de Airbus como líder mundial en propulsión eléctrica.

La reducción de la masa mediante el uso de la propulsión eléctrica permite una misión de doble carga útil (banda Ka y L) con una carga útil excepcionalmente grande de próxima generación procesada digitalmente, lo que proporciona una mayor flexibilidad a Inmarsat, el principal proveedor de servicios globales de comunicación móvil por satélite.

François Gaullier, Responsable de Telecom Systems en Airbus, dijo: “Inmarsat-6 F1 cuenta con una de las cargas útiles más sofisticadas de procesamiento digital que jamás hayamos construido y ofrece una flexibilidad, una capacidad y una aptitud extraordinarias. Como proveedor de Inmarsat desde hace mucho tiempo, habiendo construido los satélites Inmarsat-4 y Alphasat, Airbus se enorgullece de seguir ayudando a mantener a Inmarsat en la cima de su negocio con este cambio de capacidad que aporta Inmarsat-6”.

Inmarsat-6 cuenta con una gran antena de 9 m de apertura en banda L y nueve antenas multihaz en banda Ka, y presenta un alto nivel de flexibilidad y conectividad. El procesador digital modular de nueva generación proporciona una flexibilidad total de enrutamiento en hasta 8.000 canales y una asignación dinámica de potencia a más de 200 haces puntuales en banda L. Los haces puntuales en banda Ka serán orientables sobre todo el disco terrestre, con una asignación flexible de canales a haces.

Con una mayor capacidad y flexibilidad, el satélite permitirá a Inmarsat ofrecer servicios más avanzados en banda L, incluyendo servicios móviles de muy bajo coste y aplicaciones IoT a los clientes actuales y futuros del sector de la movilidad en tierra, mar y aire. Inmarsat-6 complementará y mejorará los servicios en banda L ofrecidos por ELERA (*) y se embarcará una misión en banda Ka para aumentar el servicio de banda ancha de alta velocidad de Inmarsat disponible en todo el mundo: Global Xpress.

Las inversiones realizadas por Airbus en las tecnologías de plataforma y carga útil utilizadas en Inmarsat-6 cuentan con el apoyo de la Agencia Espacial Europea y de agencias nacionales, en particular la Agencia Espacial del Reino Unido y el CNES. Inmarsat-6 tendrá una masa de lanzamiento de 5,5 toneladas, una potencia de 21 kW y una vida útil de más de 15 años.

https://www.inmarsat.com/elera.html

Thales Alenia Space fabricará los satélites de última generación ASTRA 1P y ASTRA 1Q para SES

La combinación perfecta de la línea Spacebus NEO, ya probada en órbita, y la solución definida por software Space Inspire, al servicio de las necesidades del cliente en la posición orbital a 19,2º Este. Thales Alenia Space, la sociedad conjunta entre Thales (67 %) y Leonardo (33 %), acaba de firmar un contrato con el operador SES para la provisión de dos satélites geoestacionarios en banda Ku, ASTRA 1P y ASTRA 1Q, que permitirán dar servicio a los principales distribuidores de contenidos europeos de SES y proporcionar servicios de conectividad en toda Europa desde su posición orbital a 19,2º Este.

Spacebus NEO, la solución óptima para misiones con grandes exigencias de capacidad

ASTRA 1P, un satélite clásico con grandes haces de cobertura, consolidará la posición predominante de SES en televisión y permitirá que los propietarios y difusores de contenido públicos y privados de Alemania, Francia y España continúen ofreciendo cadenas de televisión por satélite con la máxima calidad de imagen y de la forma más eficiente y rentable. El satélite se basará en la potente plataforma 100 % eléctrica Spacebus NEO desarrollada por Thales Alenia Space, ya probada en órbita.

La innovadora línea de producto Space Inspire para un ajuste a la demanda instantánea en órbita

ASTRA 1Q, un satélite definido por software de nueva generación que posee a la vez haces de cobertura anchos y estrechos de alta capacidad, podrá proporcionar servicios de teledifusión directa al hogar (DTH) semejantes a los del ASTRA 1P. Además, este satélite totalmente flexible será personalizable en órbita y se podrá reubicar fácilmente en otras posiciones orbitales, permitiendo a SES atender a la evolución de las necesidades de sus clientes de vídeo y de datos en el futuro. Este satélite se basará en la innovadora línea de producto Space Inspire (INstant SPace In-orbit REconfiguration), que permite la reconfiguración de las misiones y servicios de telecomunicaciones, ajustándose en órbita a la demanda de forma inmediata y brindando una flexibilidad extraordinaria para la difusión de vídeo y el suministro de servicios de conectividad de banda ancha, todo ello optimizando el rendimiento y el uso eficaz de los recursos satelitales.

“Es un honor para nosotros que SES haya confiado una vez más en Thales Alenia Space, tras habernos otorgado la fabricación del SES-17, que ha sido lanzado recientemente y se encuentra camino a su órbita geoestacionaria de destino, así como de los satélites SES-22 y SES-23, que en estos momentos se están desarrollando en nuestras plantas”, declaró Hervé Derrey, CEO de Thales Alenia Space. “Para responder a las necesidades de nuestro cliente, ponemos a su disposición tanto nuestra línea de satélites totalmente eléctricos y probados en órbita Spacebus NEO, como nuestra solución definida por software Space Inspire, que incluye innovaciones sustanciales para adaptarse por completo al entorno de los nuevos satélites de telecomunicaciones. Quisiera agradecer nuevamente a la agencia espacial francesa, CNES, y a la Agencia Espacial Europea, ESA, por su apoyo permanente que permite que la industria europea desarrolle tecnologías punteras y disruptivas, que la colocan a la cabeza de la innovación”, añadió.

“Desde nuestra posición orbital principal a 19,2º Este, los satélites ASTRA 1P y ASTRA 1Q aportarán la resiliencia, fiabilidad y redundancia que nuestros clientes de video necesitan, y podrán seguir ofreciendo servicios premium hasta el horizonte de 2040,” dijo Ruy Pinto, director técnico de SES. “Los satélites que tenemos actualmente en explotación en esta posición orbital dan servicio a día de hoy a 118 millones de hogares, y gracias a los satélites de tecnología punta fabricados por Thales Alenia Space podremos seguir respondiendo a las necesidades dinámicas de todos los mercados que servimos en esta zona,” añadió.

Lanzamiento exitoso del sistema espacial de reconocimiento CERES diseñado por Airbus y Thales

Basado en los demostradores de inteligencia de señales de ESSAIM y ELISA

Los satélites del sistema espacial CERES (Capacité de Renseignement Electromagnétique Spatiale o Capacidad de Inteligencia de Señales Espaciales) diseñados y construidos por Airbus Defence and Space y Thales para la DGA (la Agencia Francesa de Adquisición de Defensa) han sido lanzados con éxito desde el puerto espacial europeo en la Guayana Francesa, a bordo de un lanzador Vega.

“Estamos listos para poner en marcha la próxima generación de capacidad de vigilancia espacial para Francia: CERES. El hecho de confiar a Airbus la construcción y la responsabilidad total del sistema espacial es un reconocimiento de nuestra experiencia y de la calidad de nuestra tecnología, también adquirida en los demostradores ESSAIM y ELISA”, dijo Jean Marc Nasr, Responsable de Airbus Space Systems. “Las tres naves espaciales CERES proporcionarán a Francia su primer sistema de satélites para la inteligencia de señales, confirmando así nuestra posición como contratista principal de todos los sistemas de inteligencia espaciales franceses”, continuó.

CERES está diseñado para detectar y geolocalizar las señales electromagnéticas de los sistemas de radiocomunicación y los radares de las zonas a las que no llegan los sensores de superficie. Desde su órbita terrestre baja, CERES está libre de restricciones de sobrevuelo del espacio aéreo y puede operar en todo tipo de condiciones meteorológicas. El sistema proporcionará información en profundidad para apoyar las operaciones militares de las Fuerzas Armadas francesas, mejorando así el conocimiento de la situación.

“CERES completará la capacidad de inteligencia estratégica y táctica de la defensa francesa con su primer sistema de satélite de inteligencia de señales (SIGINT). Con la confianza de la DGA para encargarse de las prestaciones de la misión integral de CERES, Thales se apoya en su experiencia única de 25 años en SIGINT desde el espacio con ESSAIM y ELISA, en nuestro know-how único en cargas útiles de satélites y segmentos terrestres de usuario, y en nuestro amplio conocimiento de dominio en SIGINT y guerra electrónica en todo el mundo”, dijo Philippe Duhamel, Vicepresidente Ejecutivo de Sistemas de Misión de Defensa de Thales.

El sistema incluye el segmento espacial, formado por un enjambre de tres satélites idénticos que transportan la carga útil SIGINT, así como los segmentos de usuario y de control en tierra.

Airbus Defence and Space y Thales son co-contratistas del sistema completo de extremo a extremo. Airbus es responsable de la integración del sistema de extremo a extremo y del segmento espacial que comprende los tres satélites, mientras que Thales es responsable de toda la cadena de la misión y su rendimiento, desde la carga útil a bordo hasta el segmento terrestre del usuario. Además, Thales Alenia Space actuó como subcontratista de Airbus en el suministro de las plataformas de los satélites. La agencia espacial francesa, CNES, como socio colaborador de la DGA, se encargó de los servicios de lanzamiento y del segmento de control en tierra.

CERES se basa en la experiencia de Airbus y Thales adquirida con los demostradores de microsatélites ESSAIM (inteligencia de comunicaciones) y ELISA (inteligencia electrónica) lanzados en 2004 y 2011 respectivamente. Las lecciones técnicas y operativas aprendidas de estos sistemas fueron clave para permitir un rendimiento muy alto en la detección y compatibilidad electromagnética, que es vital para esta misión.

Software de última generación para la Agencia Espacial Alemana para catalogar basura espacial

La Agencia Espacial Alemana en DLR ha concedido a GMV un contrato para desarrollar algoritmos avanzados de procesamiento de datos de vigilancia espacial (SST, Space Surveillance and Tracking) para el centro alemán de vigilancia espacial (GSSAC)

El principal propósito del contrato es desarrollar, validar e integrar de manera progresiva algoritmos avanzados de propagación de órbita, determinación de órbita y de correlación de datos, con el objetivo de lograr una mejora en la construcción y mantenimiento de un catálogo global de objetos en órbita que contribuya al sistema de SST de la UE

Tras licitación europea abierta, la multinacional tecnológica GMV, líder industrial europeo en vigilancia espacial: Space Situational Awareness (SSA) y Space Surveillance and Tracking (SST), ha resultado adjudicataria de un nuevo contrato por parte de la Agencia Espacial Alemana en DLR para desarrollar de manera progresiva algoritmos avanzados de procesamiento de datos de SST para el centro alemán de vigilancia espacial (GSSAC), ubicado en Uedem, Alemania.

Con la finalidad de promover el desarrollo de una capacidad en el ámbito de la vigilancia espacial en Europa, en 2014 la Unión Europea creó (por medio de la decisión nº 541/2014/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 16 de abril de 2014) un marco de apoyo a la vigilancia espacial, cuyo propósito es desarrollar una capacidad SSA/SST independiente en Europa a través de la iniciativa EU SST. Desde entonces, las incipientes capacidades nacionales de vigilancia espacial en los países que forman parte del consorcio EU SST (Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y España desde 2016; Polonia, Rumanía y Portugal desde 2019; Reino Unido abandonó el consorcio en 2021 como consecuencia del Brexit) se han federado de manera coordinada, y el EU SatCen actúa como punto de contacto para los servicios prestados por el consorcio EU SST.

Este nuevo proyecto es parte de las actividades de procesamiento de datos dentro del sistema EU SST bajo la responsabilidad de la Agencia Espacial Alemana. Su principal objetivo es desarrollar, validar e integrar algoritmos avanzados de propagación de órbita, determinación de órbita y de correlación de datos, con el objetivo de lograr una mejora en la construcción y mantenimiento de un catálogo global de objetos en órbita basadas en la experiencia y capacidades de GMV en el ámbito de la vigilancia espacial. Esta capacidad de catalogación es una de las principales responsabilidades de DLR como parte de la contribución alemana al sistema EU SST.

Las divisiones alemanas y española de GMV estarán involucradas en la actividad, trabajando con equipos ubicados en Múnich, Darmstadt y Madrid. En el ámbito de SST, GMV dirige contratos de SST de la UE en 5 países (España, Francia, Alemania, Polonia y Romania) y tiene capacidades y contratos adicionales en el Reino Unido y Portugal. En conjunto, más de 70 ingenieros de GMV trabajan en actividades de SSA/SST, lo que la convierte en la industria y el equipo de SSA/SST más grande de Europa.

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